jueves, 2 de diciembre de 2010

Ya, el invierno

Miercoles. En medio de la semana. Se resisten mis pies a salir a la calle. ¿Será el cielo gris llamando a nieve, o el radiador persuasivo que invita, aquí en la cocina?

domingo, 10 de octubre de 2010

La lógica del lenguaje

Ferdinand de Saussure

Entre todas las comparaciones que se puedan imaginar, la más productiva es la que relaciona la forma en que opera el lenguaje con el juego del ajedrez.

El ajedrez, como el lenguaje, es un grupo de valores diferentes que, en conjunto, conforman un sistema completo. Una partida de ajedrez es como la realización artificial de lo que el lenguaje ofrece de forma natural.

viernes, 8 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010

"Escribir es servidumbre y gozo", dijo Vargas Llosa al enterarse de que la Academia Sueca había decidido entregarle el garlardón. Un Premio acertado el de este año, que va a un personaje comprometido con la escritura, generoso a la hora de compartir experiencias, técnicas y conocimiento literario en los talleres en los que participa. Tuve la oportunidad de asistir a uno de ellos en la Universidad de Verano de Santander. En el aula magna abarrotada, el escritor nos contaba cómo se había generado el argumento de cada una de sus novelas. Los alumnos de Clara Obligado, en primera fila, absorbíamos sus experiencias y al finalizar la exposición, disparabamos preguntas para aprender sus trucos, mientras desde el fondo de la sala volvían una y otra vez con discursos alejados de la literatura.

En el enlace una entrevista al flamante Nobel, en el diario El País.

domingo, 25 de julio de 2010

10 microapuntes sobre el microcuento

Andrés Neuman

1) La vocación de todo microcuento decente es crecer sin ser visto.
2) No es lo mismo lo breve que lo corto: lo breve calla a tiempo, lo corto antes de tiempo.
3) Lo más raro del microcuento no es su extensión minúscula, sino su radical estructura.
4) Los personajes del microcuento caminan de perfil.
5) La tentación del chiste es la termita del microcuento.
6) Todo microcuento empieza entre comillas y termina en puntos suspensivos.
7) Puntuarlo con bisturí.
8) Los verbos vuelan, los sustantivos corren, los adjetivos pesan.
9) El microcuento necesita lectores valientes, es decir, que soporten lo incompleto.
10) Cuanto más breve parezca, más lento ha de leerse.
El País, 1-09-2007

domingo, 20 de junio de 2010

Nueva York, crisol de razas. Nueva York insólita.

Por fin en Nueva York. Viviendo Nueva York. Es difícil extraerse de las compras, los precios están tirados y hay tantas, tantas cosas.

Paseo una vez más por el Green Village y por fin me detengo a comer una ensalada. Es una suerte de café-te belga, con aire colonial, que recuerda a Buenos aires aunque con un matiz oriental indefinido. Suena Bob Dylan. Las aspas de tres ventiladores giran a compás en el techo y desde la terraza interior del primer piso tengo una vista privilegiada del establecimiento. En una de las paredes hay dos láminas enormes de Miguel Ángel y por todas partes cuelgan tapices indios. Me he sentado en una de las dos mesitas redondas, con patas de hierro forjado y dibujos en mosaicos.

Un día, por la calle, se abre la puerta de un taxi y sale un señor escopetado “My God, my God!”. Gira para todos lados palpándose los bolsillos y corre todo lo que le dan las piernas, cruza la calle y desaparece. El taxista sale del coche. Mira, se rasca la cabeza y muy, muy desconfiado se vuelve a subir y aparca junto al bordillo.

Horas más tarde presencio una manifestación. ¿Ecologistas? Todos llevaban una zapatilla en cartulina colgando del cuello. En las esquinas, los policías ponen orden dirigiendo el tráfico. Ora para los coches, ora para la manifestación, que espera su turno pacientemente.

Los autobuses son un fenómeno único que te quita el estrés. Pueden volar flechas, chocar dos coches, pitar todos los policías de la ciudad a un mismo tiempo que los conductores se comportan como si nada. Deben de estar inmunizados. Si no tienes tu billete ni suelto para pagar, no viajas (sólo disponen de una máquina cuenta monedas). La primera vez que subí a un autobús dejé a deber: la conductora me hizo señas de que eche toda la chatarra en la máquina y pase. Otro conductor dejó viajar gratis a un turista que no llevaba suelto. Vive y deja vivir, no me imagino este gesto en Madrid.

JFK Airport 06/05/2007

¡Ay!, no me cansaré de decirlo: estoy enamorada de esta ciudad. Me sedujo cuando vine hace 20 años y ahora que he regresado y ya me marcho me llevo la misma impresión: podría vivir aquí. Me gustan los ambientes cosmopolitas, ciudades como esta en la que todo es posible y que, si te esmeras, lo consigues.

Alas de aviones asomando como pajaritas tras los cristales. En la barra de la cafetería, gente en hilera. Unos con el portátil, otros leen. Los más, miran el fútbol en la TV.

Se nota que es una ciudad de nueva creación. Todavía no hay abolengos ni pedigrís a quienes rendir pleitesía. Aunque seas un don nadie, si vales y no mueres en el intento lo consigues.

Regreso a Madrid y debo una entrada en el blog. ¿Qué pondré?

Dice mi amigo, el periodista Paul Hoeffel, que Nueva York luce así de tranquila porque nadie trabaja. Por las calles solo hay turistas. Alquilar una habitación en Manhattan cuesta 2.000$ ¿Qué pensarán los españoles de los pisos de 33 metros cuadrados propuestos por la Ministra? También dice que Manhattan se está llenando de millonarios y que como la vida es tan cara, los trabajadores viven en Queens o en New Island y viajan cada día a la Gran Manzana. Y los hispanos –remarca- seguro, como ahora son más, con su carácter están relajando la ciudad entera.

El 11 de septiembre ni lo menciona. Curioso. Yo creo que si la vida financiera se ha trasladado fuera de Manhattan, eso se tiene que notar. Los brookers son quienes han tenido siempre más fama de vivir a tope, al momento. Sin brookers, vuelta a la calma. Llegó mi hora, al avión. ¿Volveré?
Nueva York, 05/2007

lunes, 7 de junio de 2010

Al nombrar, creamos nuestro mundo

Ludwing Wittgenstein

Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo.
Tratatus logico philosophicus, 5.6.


Robado del blog de Emilio, http://www.emiliolatorre.blogspot.com/ (el responsable es Jaime, que me lo cruzó en el camino...).

lunes, 10 de mayo de 2010

Para después del amor

Juan José Téllez

Qué músculo recuerdas de la noche, qué nervio
entre los pliegues del silencio amantísimo,
qué aroma distinto venía desde el patio,
los cuerpos embozados,
la sal y la saliva lamiendo su avaricia,
desnudos bajo sábanas de besos y canciones.

Qué recuerdo sangraba en la penumbra,
qué pábilo encendía los labios tan feroces.
Los amantes mugíamos del estrépito al susurro
por los largos pasillos del deseo. En las sombras
chinescas de la alcoba movían sus siluetas
dos caudalosos pechos sin revancha
y el lento latido de la dicha
que busca
con mucha más frecuencia el placer que el corazón.
Las grandes superficies

(Con un algo de pudor, dejo este poema para disfrutar a solas o en una intimidad claramente compartida).