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lunes, 4 de julio de 2011

Lo llamo, pero no responde

Hoy huele a Fiesta Patria, pero no lo es. Fechas bailadas. Otra vez en Bruselas. De mañana, disfrutando del jardín y la terraza. Trinan los pájaros carpinteros y acaba de pasar un avión que rompió el encanto.

El jardín es ahora mitad huerta: rosales salpicados de tomateras y la planta de calabaza arrastrándose a tus pies. Niños, muchos niños. Gritan. Se alborotan -te alborotan-. 

Ayer por el Chatelain entre terrazas a pie de calle. Un camión disparaba humo negro a tus pulmones. Miro para otro lado. La camarera rolliza ¿alemana? sirve cervezas. Me trae una ensalada obra de arte. El plato compartimentado por diferentes colores. Ensalada variopinta, sabrosa, sana.

Un gato por el sendero. No entra al jardín. Solo lo veo de refilón a través de las rejas. No para, sigue de largo. En esa zona del jardín ya da el sol, pero yo estoy a la sombra y el gato pasea bajo los árboles. Ahora vuelve. Lo acabo de ver pasar. Lo llamo pero no responde. Es pequeño y regordete y se da un aire a mi Marcelo.

(25/07/2005)

sábado, 17 de abril de 2010

Primavera revuelta

Los árboles frente a mi ventana ya tienen hojas, casi transparentes. Esta mañana se proyectan verdes sobre la acera. Que la lluvia no las dañe y la ceniza de Islandia no las emborrone. Por las avenidas, en coche, cruzo Madrid entre explosión de tulipanes. Han puesto furgonetas azules en cada esquina y los helicópteros silencian a los gorriones. Rigoleta se desprende ya de su capa de invierno.
(Presidencia española de la Unión Europea. Cumbre en Madrid)
(17/04/2010)

jueves, 11 de febrero de 2010

Me florezco

Echo en un frasco la tensión en los ojos, la rigidez de mi cuello.
Me hago rosal. Recuerdo a mi abuelo que corta rosas de su jardín en el pueblo para los nietos de la capital. Veo sus gafas.
Me siento rosal, coqueta. Me admiran intermitentemente, cuando florezco.
09/2008

miércoles, 3 de febrero de 2010

Invierno en Madrid

Madrid blanca, salada y pálida como si hubiera mar y una orilla con espuma de olas. Madrid blanca, pavimento con sal triturada por neumáticos que pasan una vez y otra. Asfalto blanquecino como el cielo anublado, sal en los labios, en la lengua, en la mirada. (Domingo: máxima 2º mínima -5º)
10/01/2010

Oda a la prosa

La poesía no es lo mío.
Te lo digo con sentido,
he intentado, yo, rimar
¡Ay!, qué lío. ¡Desatino!

¡Ay!, qué dices, Clodomiro
¡Quiero prosa! Yo no rimo.
¿Por qué glosas, tu, cretino?
Me lo piden, quieren ripio.

Lo he intentado, sigo y sigo:
ese abuelo Nicolás,
que de noche, tras su sino,
mira el cielo con un niño.

¿Y, qué ha salido?
¿Prosa, ripio o... desatino?
Tu lo has dicho, yo no he sido.
Quiero prosa, ¡Estoy en vilo!

PD: es lo que ha dado de si un Taller de dos semanas sobre cuentos, poesía y canciones para niños...
27/08/08

domingo, 24 de enero de 2010

He vuelto de Manhatan

Traigo la mirada terracota. Llena de ladrillos, edificios sucios, fabricas reconvertidas en Galerías de Arte, también plazas masificadas y tulipanes explotando en los canteros de la acera. Una primavera tardía regala paz a los turistas y voyeurs que ocupamos la ciudad como un ejército desmadrado. Desde las alcantarillas, un vapor espeso avanza hacia la superficie y se eleva, sumando gris a la humedad del ambiente.
     En la ciudad babilónica nadie entiende a nadie, si hablas en inglés. Aún están los hispanos. Por todas partes. En la cafetería, en el autobús, en la tienda, en la farmacia. Los españoles somos una plaga. En el Soho, en Woodbury, en Chelsea, en Little Italy. Actores, escritores, políticos nos cruzamos por la calle y no nos vemos, porque la retina ya no puede distinguir nada más.
13/05/2007

sábado, 23 de enero de 2010

Desde el barandal

¡Ah...! Tolero la impaciencia de esperar que baje la información por Internet haciendo solitarios: 10-9-8-7-6, alterno rojas y negras. Hace años leí en un libro, cuyo nombre no recuerdo, el monólogo de una enferma de cáncer terminal, que mientras hacía solitarios soñaba “si gano esta partida será que he vencido a la muerte”. Jugarse la vida a cara o cruz, cuando la suerte ya está echada...
     Ha nacido Martín y mi amigo Sergio (el padre) dice que es puro ojos. Nos lo ha contado en un mensaje, pero el móvil no es suficiente para tanta emoción y nos lo escribe con todas las letras: “tiene los ojos enormes. La madre bien. Muchas felicidades para todos”.
     Por fin se nos ha ido el verano. Lo se porque mi gata se ha esponjado. Le ha crecido una nueva capa de pelo suave y corto y se ovilla gorda en un cojín, escondiendo la cabeza entre las patas.
     Cuando me demoro ante el ordenador, mi gata pizpireta vuelve a la ventana. Han acabado las obras ahí abajo y la terraza del bar todavía se llena por las tardes. Casi no pasan coches –no les han dejado espacio— y desde mi ventana, tan cerca del suelo, me siento planear sobre cabezas de niños.
     Ha pasado casi un año desde que lancé aquellas botellas al mar desde la isla. Me alegro de que os hayáis subido al bote para alcanzar la choza. No se está tan mal en este lugar en el que siempre hay sitio para uno más, sobre todo si le da a la pluma y es buen tertuliano.
14/10/2006

sábado, 16 de enero de 2010

Corazón envidioso

Te dije que no lo hicieras. Te expliqué que ya había descubierto tu juego y que no me hacía ninguna gracia. Todos los días lo mismo. Despachas a los niños al colegio en el autobús de pago y dando media vuelta observas satisfecha -aunque con sorna, que llevo tiempo estudiándote a través de las láminas de la persiana- observas la fachada de tu casa y lugo la mía, con más disimulo. Te acercas lentamente y como con desgano pasas la palma de tu mano por el marco frío de las ventanas. Das unos pasos y compruebas la reja, que -no sé que buscarás, aunque sí que cada día representas la función para tu vecina- la dorada reja, decía, que ciega cuando el sol se refleja en ella siempre a la una. Suspiras ¡qué estudiado golpe de aire sueltan tus pulmones! y desapareces hacia el inmaculado interior de tu vivienda.
     Te dije que no lo hicieras más. Te advertí. Cada mañana durante los últimos meses escolares te empeñas en desmerecer mis ventanas, sacando lustre a las rejas de tu salón de por sí impolutas. De nada vale que me afirmes loca. Sabes que te he descubierto. Ya todos lo saben: mi marido, el tuyo y los chavales.
     Ni una sóla vez más -te advertí-. Estaré esperando y actuaré. Solo quieres que el chofer se detenga en tu portal. Buscas que mi marido llegue a casa descontento y envidioso de tu resplandor hogareño.
     Por eso, porque te dije que si lo volvías a hacer te acordarías de mi -aunque me equivoqué, pues tu avispada mente ya no retendrá nada en su interior-. Por eso estas aquí boqueando con el palo de la fregona clavado en el gaznate.
     Tu limpiametales lo he cogido prestado. Hoy brillarán mis ventanas como nunca y nadie contemplará tus ojos asombrados -¡qué bien disimulas!- en el fondo del contenedor de la esquina.
09/12/2006

Amanece, que no es poco

Amanece, que no es poco. En el Jardín del Edén, din, don, las damas vienen y van, din don, dan.

En realidad anochece, en este Madrid silencioso y un tanto caótico. Silencioso por la noche, en este puente agosteño sin casi gente, durmiendo las obras. Madrid caótico, tanta cosa para hacer y realizarse en los pocos días de vacaciones. Nadie, nadie descansa. A dónde irán, adónde llegarán, tantos.

La gata mira. La gata espera. Se aburre. Insiste con su patita agamuzada y esos ojos de implacable indiferente. Cada quien cosecha lo que siembra. Cada quien se lo merece, casi siempre.

Yo me dejé andar, sin moverme. Ahora estoy tranquila, junto a la gata que mira y espera.

Anochece sin cesar. Las hojas del cuaderno se vuelven grises y la escritura patas de araña. El vino se agota en el vaso. Anochece. Es de noche ya. Las farolas iluminan la indefinición exterior. El bar de enfrente no abre –es agosto-- no pasa un alma por la esquina.

Quedan las rebajas. Aún nos quedan las rebajas.

La gata se esponja a lametazos. Zplaz, zplaz, sglub, slob, sgtruf.

“Hoy es siempre todavía”, aún, aún.

Splash, splash, chas chos. Splash splash. Chas Chos. Concierto de electrodomésticos. Adormecer al run run de los motores.

Interferencias. Por todas partes. Siempre. No hay forma de concentrarse. Voy, vengo. Por el camino me entretengo.

Uno... Dos... Tres... Cuatro... Cuando llegue a diez me empiezo a mover. ¿Y tú? ¿Te mueves? ¿Qué haces? ¿A qué te dedicas? No me mires así que me rompo. Incluso quizás me derrita. Voy, vengo. Por el camino me entretengo. Imposible concentrarme con tanto silencio.
agosto, 2005

Joder con la Navidad

En esta fría mañana de enero quiero, ¡Oh! Quiero, decirle al mundo que sí, que adelante.

Los árboles se han quedado pelados ahí afuera y los gatos, de noche, corren cual rayo entre los coches buscando qué comer entre la escarcha, siempre mojada, tan resbaladiza.

Es Navidad. Joder con la Navidad: Paz, Amor, Prosperidad. Deseos por cumplir y tantas promesas. ¿Y tú? ¿Dónde estás? ¿Por qué no se te ve entre tanta gente? Tantas caras unidas frente televisor que esperan el Nuevo Año ¿Dónde está la tuya?

Quemo una vela blanca para asegurarme de que aparecerás. Da igual dónde te escondas. Te encontraré.

Navidad 2003-2004

Autovocabulario

Gilipondríaco
Cabizbundo
Meditabajo
Papelpable
Pensajes
Putopénico
Tentáculos de rapiña

(...to be continued)

Mi espacio

Mi lugar de trabajo es satelital: todo gira en torno a una silla, que también gira, con la pantalla del ordenador como referencia y la ventana como apertura al mundo.

Habito este piso desde hace tres años y en realidad todavía no estoy segura de cuál es mi espacio personal, pero al menos éste es el que he intentado construir:

Una silla de trabajo muy cómoda: regulable en altura, con apoya brazos que se suben o bajan, se abren o se cierran. El respaldo queda fijo o basculante, más inclinado o recto. La silla tiene ruedas para moverme por la habitación y alcanzar al teléfono sin levantarme y el respaldo es de rejilla, para que no agobie en verano.

En una pared, haciendo esquina con el ventanal de 2 metros por 1 y ½ de alto, hay un mural de un metro de ancho por dos de alto, al que se fijan dos estantes bien altos y un tablero para la pantalla del ordenador, los bafles y un sujeta-libros. También cabe un flexo metálico (“lámpara Ptolomeo”), cuya pantalla gira 360º.

En los estantes de arriba tengo diccionarios y portalápices con muchos lápices, bolígrafos y rotuladores. También algún archivador con los papeles que estoy manejando últimamente y la contabilidad del mes. Parece que flotan, los estantes.

Luego tengo una mesa aerodinámica, ovalada, de 40 cm. x 1,80 m. de largo, con patas sólidas y ruedas, que acerco o alejo de la pantalla del ordenador, según quiera utilizarlo o escribir a bolígrafo. A veces la coloco justo en frente y a lo largo de la ventana para ver la calle, o la empujo debajo del tablero para dejar espacio en el cuarto (por ejemplo, cuando tengo invitados).

Junto al panel (gris, como la silla) hay un mueble modular, también con ruedas, que mide 80 cm. de largo por 55 de fondo y 65 de alto. Tiene unas divisiones que permiten guardar carpetas de pie a la izquierda y la impresora a la derecha, sobre una bandeja que se saca y se cierra según se vaya a utilizar o no. Sobre este módulo (amarillo, como la superficie de la mesa oval y las cortinillas de la ventana) está la CPU.

En la pared de enfrente hay otro mueble, blanco, de 1,20 m. de largo y 80 cm. de alto, con una balda y puertas de cristal traslúcido, donde guardo libros y material para el ordenador (cables, cartuchos de tinta, etc.). También tiene unas buenas ruedas, con frenos, pero no desplazo nunca el mueble.

Qué más… en el techo luce una hermosa bola blanca, opaca, desproporcionadamente grande y aplastada en su eje vertical, que alumbra y casi ciega la vista.

Sobre el mueble blanco descansan el teléfono, el contestador y cajas –también blancas-- traslúcidas con tapa que encierran papeles según temas.

Junto a este mueble hay un foutón colorado y azul para los huéspedes, y enfrente, junto al módulo amarillo de la impresora, un grabado de 1 x 1,20 m. Representa un bosque de árboles color pastel (turquesas, verdes, azules) dibujado con ángulos muy agudos.

En invierno enciendo la calefacción, que corre por debajo de la ventana.

Junto a la silla, en el suelo, un reposapiés negro y una papelera blanca con tapa y patitas grises. Y la gata, siempre la gata. Por todas partes, sobre el teclado, en la ventana, mirándome, fijamente. Ella manda, yo sólo pago la hipoteca.

Gestión de proyectos - Organización de procesos

El aprendizaje de la gestión de proyectos es útil para concretar proyectos, para crear cronogramas, para organizar todo tipo de procesos. En el terreno personal es aplicable a la organización mental de nuestros propios proyectos, para dar forma a los sueños y captar hasta qué punto son realizables con el tiempo y los medios que tenemos a nuestro alcance.

PROYECTO

Un Equipo de Proyecto es un equipo interdisciplinar que se forma para realizar una obra o actividad, durante un período concreto en el tiempo y que luego se disuelve.

Debe tener 1 jefe de Proyecto y responsables para cada subproyecto o actividad concreta.

Los objetivos y plazos iniciales nunca se cumplen…

Algunos Tipos de Proyecto destinados al fracaso:

• Proyecto Ilusión. Responde a ilusiones o deseos de determinadas personas muy voluntaristas pero no cuenta con apoyos reales de las instancias superiores.

• Proyecto Indefinido. El objetivo inicial se podría llegar a cumplir, es realizable, pero el proyecto es poco concreto o no se han identificado los pasos necesarios para alcanzarlo.

• Proyecto Coartada. El motivo real del proyecto está poco claro o responde a intereses personales poco confesables, por ejemplo darse importancia, distraer la atención sobre otras cuestiones, etc.

• Proyecto Desorganizado. El existe Jefe de Proyecto o el Jefe no tiene autoridad. Predomina el caos, la confusión, nadie toma decisiones.

• Proyecto Provisional. Las decisiones difíciles se evitan demorándolas en el tiempo “hay que pensarlo”, “esto debemos consultarlo”, etc.

FASES DE UN PROYECTO

Planificación, ejecución, y entrega o puesta en marcha.

ETAPA DE PLANIFICACIÓN

En la etapa de planificación se concretan los siguientes aspectos:

• Identificación y descripción de actividades/tareas.
• Prelación de actividades (actividades que se pueden solapar o son sucesivas).
• Recursos a emplear
• Situación de las actividades/tareas en el tiempo.
• Revisión de objetivos y planificación.

PROCESO DE PLANIFICACIÓN

Un Proyecto se compone de tareas. Cada tarea debe tener un responsable. Para estimar la duración de un proyecto se utilizan “Unidades de tiempo”. Pueden ser días, semanas, horas.

Para cada Fase o tarea, determinar la duración estimada. (en días o en horas/hombre, ya que quizás poniendo a dos personas a trabajar se termina la tarea en la mitad de tiempo).
  1. Determinar la prelación de tareas (cuáles son secuenciales, cuáles paralelas y cuáles pueden ser independientes).
  2. Determinar cuáles son los tiempos de inicio y fin más tempranos o early (lo más pronto que se puede iniciar y acabar una actividad, una vez finalizadas las tareas anteriores imprescindibles para su realización).
  3. Determinar cuáles son los momentos de inicio y fin más tardíos posibles o late, (lo más tarde que se pueden empezar y acabar estas tareas sin que el proyecto sufra dilación en el tiempo).
  4. La diferencia entre los tiempos de inicio early y late son la holgura. En las tareas con mayor holgura nos podemos relajar un poco. Las tareas con menor holgura u holgura inexistente son las tareas críticas.
  5. El camino formado por las tareas críticas es el camino crítico, es decir el que determina cuánto durará el proyecto.
El objetivo de este cálculo es encontrar los puntos frágiles, en los que es importante ponerse las pilas, y otros en los que nos podemos relajar.

GRÁFICOS ÚTILES PARA GESTIONAR PROYECTOS

Matriz de responsabilidad
Diagrama de Gantt (Calendario – Cronograma)
PERT (Program Evalluation & Review Technique)
CPM (Critical Path Method)